jueves, 19 de marzo de 2009

Entrevista a Soco Carpintero, monitora de patchwork



"Una buena monitora ha de tener paciencia y entender las necesidades de cada alumno"

¿Desde cuando te dedicas profesionalmente al patchwork?
Conocía el patchwork de lejos, hasta que, hace cosa de unos cinco años, decidí empezar a conocerlo mejor. Comenzó como una afición pero rápidamente se convirtió en algo más serio. Cuanto más profundizaba en este arte, más ganas tenía de seguir descubriendo nuevas técnicas. Así que empecé a romper fronteras y me lancé a hacer cursos aquí y allá por distintas comunidades autónomas para avanzar más. Animada por los que me rodeaban y conocían mi trabajo, fui un paso más allá y escogí dedicarme a ello de forma más profesional. Y ya va a hacer dos años que imparto clases, gracias al apoyo de los que confiaron en mí y lo siguen haciendo.

¿Cuál es la principal cualidad que ha de tener una monitora de patchwork?

En realidad no creo que haya una cualidad que prime sobre otras. Para mí, hay dos cosas que ha de combinar una buena monitora de patchwork: paciencia para transmitir sus conocimientos y entender las necesidades de cada persona, y un gran interés por el patchwork que le haga buscar y crear nuevas alternativas.

¿Qué técnica es la más difícil de explicar?

En realidad, el patchwork se basa en la sencillez y en sus asombrosos resultados. No obstante, sí existen algunas destrezas que entrañan cierta dificultad, muchas veces, por la falta de práctica o habilidad con la aguja. Un ejemplo lo encontramos en la técnica o estilo Baltimore y lo que conocemos como “puntada escondida”. Según mi experiencia, no que no es fácil explicar el movimiento exacto que debe seguir la aguja para avanzar en la puntada que ha de ser invisible. Es algo que cuando no se está acostumbrado, cuesta un poquito. Pero a pesar de todo, no supone un obstáculo para el que aprende. Todos necesitamos tiempo para mejorar.

¿Qué tipo de cursos impartes el El taller de patchwork de Soco?

El Taller abrió sus puertas en el verano de 2008. Acabamos de despegar y aún estamos cogiendo altura, y por lo tanto, vamos abriendo poco a poco más posibilidades de cursos en función de la demanda y las necesidades de nuestro/as alumnos/as. Por el momento contamos con los siguientes cursos:patchwork tradicional (a mano); iniciación de patchwork y guateado a máquina. También impartimos algunos cursos de confección donde las personas con inquietud de elaborar su propia ropa o complementos puedan dan rienda suelta a sus gustos e ideas. Aunque aún no han surgido grupos que lo soliciten, también tenemos un curso para aprender bordado con cintas y bordado yugoslavo, con aplicación para el patchwork.

¿Cuál es tu proyecto de patchwork favorito?

Mi labor favorita es el Bargello que realicé durante un curso que recibí de Pepa Pellicer en Oviedo. A pesar de que en un principio la técnica del Bargello no me atraía especialmente, y mi único impulso al realizar el curso era el de conocer una técnica que entonces era nueva para mí, el resultado final me entusiasmó. Su elaboración fue mucho más sencilla de lo que había imaginado, y me gustó tanto que acabé ampliándolo. Lo que más me gusta de él es la combinación de colores y el efecto que tiene si se mira a cierta distancia.

¿Hay mucha afición al patchwork en Avilés?
En los últimos seis u ocho años, aproximadamente, se empezó a hablar de “patchwork” en Avilés. Muy poca gente sabía qué significaba. Se introdujo tímidamente con cursos de uno o dos meses, o cursos de iniciación impulsados por entidades públicas. Poco a poco las mercerías y tiendas especializadas en labores fueron incorporando materiales de patchwork a sus productos de venta habituales. No obstante, su evolución en los últimos años no ha sido notable, es decir, el nivel impartido de antes a ahora no ha variado mucho. Y tampoco estamos a la última en materiales nuevos de patchwork. Estos factores no favorecen a la hora de despertar el interés por el patchwork en personas que se inician y desean crecer en su conocimiento, porque llega un momento en su aprendizaje en que se ven frenadas. Sin embargo, yo me he encontrado con que el patchwork suscita curiosidad e interés en la gente, y afortunadamente, aunque poco a poco, cada vez somos más los que pertenecemos a este mundo. Así que podríamos decir que aunque en un principio las cosas no eran así, el patchwork está generando cada vez más aficionados en nuestra villa. Aprovechando este despegue que, aunque lento, está experimentando el patchwork, una de mis intenciones es la de difundir esta labor no sólo como una técnica de ensamblar trocitos de tela o poner apliques con festón, sino como un mar abierto de posibilidades y técnicas nuevas que permite a todo el que se adentra en él a desarrollar su creatividad. Cuantos más seamos, más aprenderemos, y podremos entrar en un intercambio de ideas, teniendo algún día la oportunidad de recibir cursos de gente importante a nivel internacional, que está haciendo de esta afición todo un arte en constante movimiento.

2 comentarios:

  1. Hola Patry, ¿cuál es la dirección de la tienda de Soco?, nos lo pregunta una amiga del Club de Costura que vive en Avilés y verdaderamente en la entrevista no lo dice.
    Gracias por tu ayuda y por tu blog que es fantástico.
    Besos

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  2. C/La Cámara 22 Avilés

    Lo pongo también en la entrevista, para que no haya dudas

    Saludos.

    ResponderEliminar

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